martes, 24 de mayo de 2016

Enjoy the little things #pequeñasreflexiones



Nos pasamos la vida esperando. Esperando el autobús, el tren, que te sonría la persona que te gusta, llegar a casa después del trabajo, que llegue el verano, que deje de llover (o que llueva -para gustos los colores-). Bueno, eso en nuestro día a día, porque también pueden pasar años y seguir esperando que nos toque la lotería, terminar la carrera o decidirnos de una vez a dejar todo y hacer realidad nuestro sueños. Sueños que establecemos porque sino la vida tendría poco sentido -por lo menos para mí-, son metas que sabemos que, sí, ahí están, por si nos preguntan por nuestras aspiraciones en la vida, pero poco más. Qué triste ¿no? Pero ya veis, la mayoría de nosotros tenemos una estrecha relación con nuestro sofá o cama, y preferimos ser osos perezosos, que es mucho más cómodo -me incluyo totalmente, voy en cabeza en la lista-.
Pero, ¿no os habéis parado a pensar que, quizás, lo que realmente merece la pena son las cosas que pasan durante esa espera? O que, tal vez, realmente no queremos llegar donde nos vaya a llevar ese tren, o que simplemente si lo dejamos pasar, llegue otro mejor - pueden parecer ideas de persona muy vaga (que lo son) pero, oye, es otra forma de verlo-. Y si realmente quieres hacer algo, ve a por ello. Será difícil, agotador, e incluso a veces barajarás la posibilidad de tirar la toalla. Pero pienso que es mejor arrepentirse de las cosas que se hace y no de las que no hiciste por miedo al fracaso. Y si se fracasa, ¿qué más da? Ya habrá más oportunidades, pero por intentarlo que no quede. Lo importante es disfrutar durante el viaje -que sí, que sé que todo esto suena muy poético, muy típico, pero yo me entiendo-, tener tiempo para las personas que queremos, y no obsesionarnos demasiado con llegar los primeros a la meta, disfrutar de unas cervezas con viejos amigos, conocer a gente nueva, pasar un día en familia, ya sabéis, cosas que casi todos hacemos y que valoramos muy poco -por las prisas, por el móvil, o por lo que sea, son excusas-.
No escribo esto para dar lecciones de moral a nadie, como ya he dicho otras veces, pero últimamente paso mucho tiempo a solas -o enclaustrada por exámenes- y me da por pensar en todo esto. Y que conste, que hay personas que sí persiguen sus sueños, que alguien tendrá que levantar el país, y las admiro muchísimo. Ojalá mi fuerza de voluntad salga de su escondite algún día.
Sinceramente, no sé si me habré expresado bien -yo creo que no, pero bueno-, pero lo que quería decir es que si tienes un sueño, intenta cumplirlo, y sino, no te agobies, hay millones de oportunidades ahí fuera, millones de opciones para nuestro destino, sólo depende de nosotros la elección.
¡Sed muy felices!
Stay strong.