Siempre nos advierten del dolor de una ruptura, pero pocas veces de lo que duele perder a una amiga.
Cuando pierdes a una pareja, están nuestras amigas para venir a casa y escucharnos hablar entre sollozos, pero, cuando pierdes a una amiga es distinto.
Debemos pasar un luto, y en mi caso, bastante más largo que el que tuve por relaciones amorosas. También lo enlazo a que suelo ser igual de intensa en ambas situaciones y hay cosas que he vivido con amigas que jamás viviré con simples ligues.
Inconscientemente, recuerdo momentos de felicidad, otros incómodos, me pregunto que habría pasado si nada de esto hubiera ocurrido, o cuánto tiempo va a doler. Pero no tengo respuesta a ninguna de esas preguntas, solo me digo a mí misma que no es la primera vez que me pasa y que, como en el resto de ocasiones, el tiempo curará todas las heridas.
Porque esto, como todo, también pasará.
Amo tener esta frase de lema.
No hay comentarios:
Publicar un comentario