jueves, 14 de septiembre de 2023

y qué bien.

 Me despierto en mi cama, con la ventana abierta. Entra una brisa mañanera que hace que se me ponga la piel de gallina. Respiro y percibo el olor a pan recién hecho del horno que hay debajo de casa. Y me quedo ahí, quieta, disfrutando de ese momento. Del silencio, con alguna que otra interrupción por parte de las palomas amigas de mi gato que vienen a saludarnos cada día. Pienso en lo que haré durante el resto del día y sonrío.

Supongo que esta paz es con la que he soñado durante muchos años. Bueno, nada de suponer, lo afirmo. 

Y qué bien.







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